
- Decirle que la quieres día por medio. Aunque ya lo sepa, aunque sea obvio, aunque lo tengas escrito con aerosol en la pared de tu cuarto, díselo, que aún no está segura.
- Demostrarle celos. Lo suficiente para que se sienta deseada, pero lo justo para que no se sienta agobiada.
- Tener una buena variedad de apodos cariñosos que sólo ustedes 2 compartirán. Es indispensable cubrir los siguientes: -Uno sencillo para el día a día -Uno cursi para situaciones románticas -Uno “cochino” para la intimidad -Y uno que sea igual a algún personaje de alguna película famosa.
- Asumir la culpa de todo, siempre. Por ejemplo si te pone los cuernos, es porque tu le fallaste como pareja. Si te persigue con un cuchillo por toda la casa, es porque tu le dejaste un cuchillo a mano justo cuando estaba indispuesta. Siempre todo tiene que ser tu culpa.
Autor: Juan Chomnalez